Recompensas vacías en un tumulto de lágrimas
rojas escalas de vida y sombra
frescor mañanero en perfectas sobras
entre mar y fuego se cae el fruto de sus páginas
hasta la flora y la fauna vive inmersa en miedo
por destellos de luz se sinceran los besos
los incompetentes saben del sentido
y los que no juegan, saben de que va el juego
comienzan a arder los límites de los cielos
una capa de amor que se muere
una vieja que está cansada
y un amigo que lamenta tanto sufrimiento
compensado por el atardecer de un consuelo
regando los infortunios
liberado en el sepelio
estigmatizado por el fluir de una palabra
sólo palabras que no llegan a nada
que vislumbran una tarde de primavera
entre desgracias de jovenes sin futuro
religion de los que nunca creyeron
vestigios de libertad y desprecio
mentira piadosa, verdad por los pelos
martes, 26 de abril de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
Escalando en la pirámide de Maslow
Todo se ve extraño desde un punto de vista extraño, es algo lógico, sin embargo el plantearse el hecho de que todo, comenzando por el dia a dia y acabando por la ciencia, se centra en la conducta normal es algo que no deja de pasear por mi cabeza. Recompensan al que sigue las normas con la ilusión de conseguir un hogar, vivienda y pareja estable incluso proporcionando un puesto de funcionario.
Por momentos la energía que se usa en la escala de las necesidades mina nuestra entereza hasta el punto de construir sobre los pilares de la insatisfacción un mundo de mentira, religión y egoísmo. Me deja completamente perplejo el hecho de ver como se proclama desde todas las campañas publicitarias la incitación hacia la cooperación y la solidaridad mientras desde los mismos colegios se inculca la ley del individualismo y la competición. Está claro que este sistema de lobos entre corderos que se relamen con cada becerro que intenta despuntar controla desde una posición de seguridad el destino de cada persona, el destino no existe pero lo han inventado.
De cualquier modo, el placer de la autorrealización en contra de la teoría del tal Maslow se puede conseguir incluso sin completar las demás necesidades, a excepción de las biológicas, llegando a ser más placentero si cabe el conseguir tal meta. Para ser feliz solamente se necesita un poco de aceptación, aceptarse a sí mismo tal y como es, respirar hondo y salir a la superficie ya que el superar los conflictos del día a día es un placer en sí mismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)